VERSION COMPLETA: Link
Subject: No no siempre es no
Content: “Genial campaña contra el acoso” glosaban en un blog acerca de la campaña lanzada por la empresa editorial francesa “Larousse”, la cual, comentan, se ha colocado en una serie de carteles en el metro de la Ciudad de México.   Busqué un par de esos carteles y más que genial, la campaña me ha perecido desacertada y ridícula. Uno de esos carteles textualmente dice “Bombón es un dulce esponjado de azúcar. No una mujer”. Sin embargo, la palabra “bombón” como la mayoría de palabras cuenta con varios significados, entre otros el siguiente “Bombón. Persona joven especialmente atractiva”. Entonces Larousse se equivoca. Bombón puede usarse también para referirse a una mujer, o a un hombre, un bebe, una mascota… Los representantes de esta editorial que antes que paladines de lo políticamente correcto deberían de ser vigilantes de la lengua, olvidan o ignoran alevosamente que toda palabra es una metáfora y que el desplazamiento de los significados de las palabras constituye la base estética de la poesía.     Hay otra frase de la genial campaña que parece más difícil de desarticular: “No es no”. Pero claro, desde el punto de vista de la lógica nos parecerá impecable e incuestionable, sin embargo, existe un contexto social donde no no siempre es no. Me refiero a la dinámica de la seducción. En este caso el ritual consiste en negarse uno mientras el otro despliega el arte más elaborado de su ingenio para fascinar a quien resiste y con ello quebrar su negativa. La motivación puede ser meramente sensual pero las cartas deben ser jugadas con inteligencia, elegancia, gentileza y una clara y explícita complicidad, así como la predisposición al goce de ambos sujetos. Es en este juego de subjetividades que no inventamos nosotros sino que nos ha sido heredado culturalmente donde no no siempre es no.   En fin que, esto de culpar al lenguaje de nuestras disfuncionalidades sociales va cada día más lejos. Hace poco un par de grupos de Rock ejercieron auto censura sobre un par de sus canciones. A este ritmo no tardará en llegar el día en que escribir y/o dedicar poemas sea también considerado como una forma de acoso.