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El dolor de enamorarse de alguien con quien nunca podrás estar
Publicado 05/25/2015 16:22:19

A veces el amor es lo más hermoso del mundo. Otras es lo más horrible que hemos tenido que enfrentar en nuestra vida.

Cuando pensamos en el amor, pensamos en la parte feliz del sentimiento. Aquel que asociamos con el comienzo de algo hermoso. Algo que da vida.

Sin embargo, hay otro tipo de amor. Un amor mucho más oscuro y triste: el amor que se siente cuando uno ama a alguien que nunca tendrá.

Es el tipo de amor que podría haber sido hermoso, pero que nunca va a llegar a ser nada más de lo que es.

El amor no siempre tiene final feliz.

Puede que ames a alguien con toda tu alma y que nunca tengas la oportunidad de estar con esa persona, o que sepas que no hay ninguna posibilidad de ustedes puedan estar juntos.

Lo cierto es que el amor no es suficiente. Todos esos cuentos de hadas, todas esas historias y películas que hemos visto y escuchado al crecer, son una mentira. 

Algunas personas simplemente no sirven para estar juntas. Hay hábitos o creencias que hacen que sea imposible estar con la persona a la que amas. No existe pareja que ame incondicionalmente cada aspecto de la otra persona.

No todas las personas saben comprometerse, incluso hay algunas que no son capaces de hacerlo. A veces simplemente no funciona, independientemente de lo que nuestras emociones nos digan. 

Sin embargo, hay casos en los que comprometerse no es suficiente.

A veces hay otras razones por las que dos personas no estarán juntas para siempre. De hecho, hay un factor decisivo para ver si dos personas podrán pasar el resto de sus vidas juntos: la capacidad de perdonar y olvidar.

El amor es una emoción sumamente intensa, y de vez en cuando nos lleva a tomar malas decisiones que pueden ser dañinas para los que amamos.

Pueden ser mentiras, cosas que hayamos dicho o que hayamos hecho. Cuando se trata del amor, nuestro pasado nos persigue. Pasamos de una relación a otra arrastrando todo lo que acumulamos en nuestras relaciones anteriores.

Las parejas que no funcionan juntas no les gusta aceptar este hecho. Tienen la tendencia de terminar y volver a estar juntos de forma repetitiva.

Cada vez que tratan de empezar de nuevo, siguen cargando con los problemas del pasado.

Cuando el amor deja huella, ésta es imborrable. Cuando haces mucho daño a alguien que amas, esa persona no volverá a ti. Nunca volverá a confiar en ti por completo.

Las relaciones se basan en la confianza y una vez que esta se daña, no hay vuelta atrás.

Lo más probable es que ambos tengan heridas que nunca han sanado por completo. Y probablemente nunca lo harán. Y es algo con lo que decidieron aprender a vivir, pero ¿por qué?

Tienen la esperanza de que un clavo pueda sacar al otro, y eso es algo absolutamente posible. Pero eso no quiere decir que dejarán de amarse. Algunas personas se amarán hasta el día de su muerte, y pasarán la mayor parte de su vida separados.

Así es el lado más oscuro del amor.


El amor nunca podrá ser una emoción pasiva ni unilateral.
Publicado 05/01/2015 15:46:11

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Supongo que cuando nos enfrentamos a una ruptura amorosa lo primero que hacemos es buscar culpables. En este caso, y para no dejar de lado esta importante tradición, me gustaría culpar a mi propia inocencia por haberme enamorado de ti de la forma que lo hice. La verdad es que nunca imaginé que un sentimiento de esta intensidad se desarrollaría en mi interior. Fue casi como ver crecer a una pequeña planta, lentamente, cuadro a cuadro y pronto verse enfrentado a que esta pequeña se había convertido en un árbol.

A pesar de la lentitud, no fui capaz de comprender los signos de advertencia que se daban a mi alrededor. Lentamente comencé a ahogarme en la profundidad de tu mirada y tus silencios me ponían cada vez más ansiosa. Supongo que fue esto lo que me hirió más: la falta de palabras junto a las expectativas y sueños que lentamente fui tejiendo entre mis manos.

Me hirió que a pesar de que podía sentir la verdad en mi cuerpo y hasta en el frío que sentía en los huesos nunca fuiste capaz de decírmelo. Con nosotros no hubo despedidas ni palabras desgarradoras, tú simplemente te desvaneciste, como si repentinamente hubieses tenido la habilidad de hacerte uno con el aire que respiraba.

Nunca admitiste la real razón y es por eso que muchas noches sigo especulando si es que la culpa habrá sido mía. Hoy, y mientras escribo esto, he decidido que si alguien será culpable ese serás tú con tu falta de madurez y tu incapacidad de decir las cosas por su nombre. Tu silencio fue una constante casi desde el principio y las únicas veces en las que nos conectábamos era cuando decidías que tenías, finalmente, ganas de besarme.

Nunca llegué a ver más de ti que eso. Creo que estaba siempre a la espera de ese momento en el que finalmente te quitarías la máscara y me revelarías a tu verdadero yo. Imaginaba que ese sería el momento en el que nos daríamos cuenta que éramos el uno para el otro porque yo sería la única capaz de comprenderte y ayudarte.


POR QUÉ NO PUEDO OLVIDARTE?
Publicado 04/24/2015 14:20:01

Nenhuma perda é rasa para mim. Todas são profundas. A lembrança da antiga companhia leva, inclusive, o meu modo de olhar. Meu modo poético de olhar o mundo.

Esquecer é uma crueldade que sou inapto para praticar. Absolutamente incompetente.

Não sei me despedir, não sei me desapegar.

Há mentalidades diferentes - e apenas diferentes, nem melhores, nem piores -, unidimensionais no relacionamento, em que um vaso é um vaso, uma vassoura é uma vassoura, objetos geram funções e não significados emocionais.

Estes perfis pouco sentimentais e práticos se separam fácil. Não sofrem com a linguagem criada no amor, não adoecem no dialeto. Felicidade é estar rindo, tristeza é estar chorando, sono é bocejar, raiva é gritar. E se separar é apenas não dar certo.

Não corresponde ao meu exemplo. A simplicidade é reverência. Sofro com o que vi em segredo, com o que memorizei sem nenhum sentido a não ser o de amar alguém.

Potencializo a observação como forma de conhecer o outro. Minha memória é feita toda de saudade. A falta vem de uma realidade microscópica e lírica guardada nos hábitos. Minha memória está repleta de símbolos criados ao longo da convivência. Dentro da felicidade, da tristeza, do sono e da raiva, existem ninharias importantíssimas, que não me deixam ir embora.

Os sentimentos não expressam conceitos que servem para qualquer história. Terminam particularizados ao máximo para tornar aquela história única e irreversível.

Não sentarei no banco preto da cozinha do mesmo jeito, mirante onde se debruçava para ouvir música. Os chinelos não são mais chinelos, mas um encosto para a porta não bater com o vento. A carteira não é o lugar em que guardo cartões e dinheiro, mas onde conservo o nosso primeiro ingresso de cinema. Arrumar a cama é lembrar que ela não gostava de ficar com os pés sufocados, é nunca mais prender o lençol no colchão. Pegar uma escova é segurar o ensinamento entre os dedos de que uma mulher prefere o carinho na nuca do que na raiz dos cabelos.

Eu me doutorei numa pessoa. Eu me diplomei na coreografia mínima de minha amada. Durante anos, o que fiz foi estudá-la. Eu me especializei, ironicamente, em quem não está mais comigo.

Onde pôr a herança? Não há como aproveitar a escolaridade ou realizar equivalência de cadeiras com uma nova paixão.

Não tem como apagar o conhecimento com a distância repentina. Ela já é parte de mim. Ela já se misturou ao meu temperamento.

A poesia é um problema para quem se afasta daquela que ama.

Glorifiquei informações inúteis, consagrei conhecimentos irrelevantes. Tudo era essencial para desfrutar com ênfase de sua presença.

Decorava seus gestos, mesmo não sendo necessário.

Se não ponho nada fora, não é porque não quero, é porque não posso. Teria que me arrancar os olhos.


Las formas en las que nos alejamos de las personas que alguna vez nos...
Publicado 04/13/2015 14:55:37

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veces deberíamos esforzarnos más por conservar a quienes nos quieren. 

¿Piensas alguna vez en cuántas personas conocemos a lo largo de nuestras vidas? Formamos amistades, nos enamoramos, se rompen nuestros corazones, relaciones terminan, se crean distancias. Viajamos, cambiamos de dirección, cambiamos nuestras formas de pensar, desarrollamos sentimientos, perdemos interés, un ciclo continuo de amor y pérdida en formas distintas. Es la forma humana.

Los términos de relaciones, de cualquier ámbito, pueden ser brutales y cambiar tu vida, sí. Pero también hay relaciones que se pierden sin decir una sola palabra. Tal como dice, son las amistades que has tenido por años con personas y que eventualmente llegan a un alto. No te das cuenta de que se han ido hasta que un día despiertas y recuerdas un momento agradable, y de repente te das cuenta de que no puedes recordar cuándo fue la última vez que hablaste con esa persona sobre algo significativo.

A veces pienso sobre el por qué pasan estas cosas, sobre por qué algunas personas permanecen como una parte fija de tu vida para siempre, mientras que otras existen tan solo por un corto tiempo, y algunos llegan y se van a lo largo de los años. Pienso sobre las personas que alguna vez consideré como mis mejores amigos y que ahora sólo recuerdo con unas frías ondas de nostalgia. Aún recuerdo la fecha de su cumpleaños, su restaurante favorito, lo que los calma y lo que los hace estar ansiosos, de la misma forma en que ellos me conocieron en algún momento.

Es un poco desalentador el pensar sobre las personas que hemos amado tanto y que hemos perdido con el tiempo, con las circunstancias. Me gustaría pensar que cuando amas a alguien, quien sea, ese amor tiene el poder de durar para siempre. Pero si eso fuera cierto, entonces ¿por qué podemos sentir cómo se desvanece?

Cuando pienso sobre las personas que se han alejado, sé que en mi corazón aún hay amor por ellos. Pero la diferencia entre entonces y ahora es que simplemente ya no es lo mismo. Quizás ese amor pudiese volver a existir si las cosas fueran distintas, si ambos ya hubiésemos crecido un poco, o si nuevamente estuviéramos en el mismo lugar, o si el momento nos permitiera volver a coexistir. Quizás entonces.

Quizás el problema es que ese amor nunca es suficiente. Nos expandimos, crecemos, nos volvemos versiones diferentes de nosotros mismos con el tiempo, y a veces las personas que hay en nuestras vidas no logran mantener el ritmo que llevamos. Los cambios se vuelven muy grandes o la distancia se vuelve demasiada, hasta que luego te das cuenta de que ya no recuerdas qué tenías en común con esa persona.

Cada relación tiene sus altibajos, sabemos que esto es cierto. Vivimos esto con amigos, con amantes, con parejas de muchos años, e incluso con familiares. Todo tiene su temporada, pero el impacto de la naturaleza cíclica de las relaciones a menudo puede durar por muchos años después del hecho.

No todas las personas con quienes nos crucemos en la vida se quedarán en esta para siempre, pero me gustaría pensar que, con cada persona que amamos, ya sea de forma romántica, platónica o filial, nuestra experiencia, nuestra capacidad de amar y de preocuparse por otras personas se expande. Nos muestra las formas en las que realmente hemos tenido éxito con otra persona, cómo hemos fracasado en mantener viva la conexión, y nos da datos para relaciones futuras.

Las personas que amamos pueden alejarse rápidamente hasta convertirse en extraños nuevamente, pero el corazón humano tiene una capacidad asombrosa para amar. Hay tantas formas en las que se llena y expande, se vacía y se dobla. Cada vez que sentimos que se rompe o que se fractura un poco más profundo, nos recuperamos con la fuerza para sentir nuevamente. Es la forma humana.

 




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